Decime que querías que vuelva a pasar, que es cagada, pero la cagada nos atrae, nos incumbe, nos acerca.
Si no fueramos error no sabríamos que ser. No seríamos.
Si no hubieran mentiras perderíamos nuestro sentido, no sabríamos a donde ir, y lo sabes y lo se. Juntos sabemos. Y sabemos más que él, más que ese mundo bizarro que no entiende nuestro amor por lo prohibido.
Pero hoy me reto a quererte , me retaste a retenerme y me gustó el desafío.
Ayer nos converitimos en normales. Empezamos a seguir la rutina de formales.
Si no fueramos error no sabríamos que ser. No seríamos.
Si no hubieran mentiras perderíamos nuestro sentido, no sabríamos a donde ir, y lo sabes y lo se. Juntos sabemos. Y sabemos más que él, más que ese mundo bizarro que no entiende nuestro amor por lo prohibido.
Pero hoy me reto a quererte , me retaste a retenerme y me gustó el desafío.
Ayer nos converitimos en normales. Empezamos a seguir la rutina de formales.
Pero lo normal no nos gusta, nos asusta , nos aleja.
Paradógicamente, el pensar en un para siempre nos vuelve ciegos, nos volvió locos.
Nuestro vivir el día a día, nos duró para siempre, mientras que la idea del para siempre nos mató en un minuto.
Asi de raros éramos.
Paradógicamente, el pensar en un para siempre nos vuelve ciegos, nos volvió locos.
Nuestro vivir el día a día, nos duró para siempre, mientras que la idea del para siempre nos mató en un minuto.
Asi de raros éramos.
Asi de inentendibles fuimos.
Aún no entiendo si somos o dejamos de ser.
Pero lo más raro es que cuentan que por ahí siguen rondando dos corazones.
Ciegos, vacíos y sin calma esperando chocarse con el final.
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