lunes, 25 de agosto de 2014

Viejos Trenes



El tiempo pasaba mientras las historias se volvían eternas por esa condición de no poder quedar atrás, de esconder memorias imparables.
 Historias infinitas que encierran momentos , abandonos y caricias a medias.
 

Mientras esperaba su partida se sentó a pensar, a tratar de entender un poco este mundo que abandonaría en breve y entendió que existen infinitos trenes que envulven despedidas, miradas agachas que no consiguen soltar, pero por el miedo a avanzar, dejan ir. 
 Hay trenes que no vuelven sabes? Se pierden , encuentran algo menos jugado en el camino y allí se quedan.
Poniendo sentiemientos en stand by como si el corazón no captara señales. 



Esta partida prometía libertad, pero de pronto se vio sola, el mundo no existía , su huida comenzaba.
Que paz momentánea la de la promesa de un eterno escape, que placentero el sabor al olvido inevitable que provoca la distancia.

Mas sus lágrimas llegaban para recordarle que el olvido necesita de más, de mucho más que eso.
La vida no le dio la chance de dejar cabos sueltos.
No importa el tren que abordemos, ni su destino. Pues el obstinado frenará en cada estación para enseñarnos lo que vinimos a aprender, no existe en su libro la oprtunidad de escapar. 
Nos deja en nuestras manos las incontables salidas, los posibles caminos a tomar, pero no hay atajos hacia el olvido. 
El destino busca entonces, que logremos aprender algo de cada estación que, voluntariamente o no, debemos abandonar. 

 
 

 

domingo, 3 de agosto de 2014

Cartas para Jude | III |

Buen día Jude,

Hoy es domingo, y la alegría me visita al saber que es mi sèptimo amanecer a tu lado y que pasa otro día en el que la vida me regala el sueño de encontrarte.
Nos abandonaron las casualidades.
No imaginas la plenitud que se siente al saber que la culpable de nuestros encuentros deja de ser la suerte y son las ganas. Te empecé a extrañar sin razones, empecé a dejarlos pretextos atrás.

Llgaste cuando la calma nos abandonaba, cuando estabamos en el limbo y  lo predecible se conviertía en duda, cuando las sonrisas no parecían tan sinceras, ahi te vi, y la torpeza inexistente tiempo atrás me sorprendió riendo sin control.
A veces me estremezco al pensar en la forma sigilosa en la que obra el destino.
Me pregunto cómo funciona , al crear un encuentro imposible y evitar un encuentro inevitable.
 
A veces te miro Jude, y siento que no existe un día en el que no me decida a volver a enamorarte, a querer conquistarte a diario, sin pensar en el mundo y sus paradigmas, sin dejar que el "  Qué hago? " sea partícipe de nuestro amor imparable, que no duda y solo camina. 
.
Bienvenida Jude, llegaste para quedarte ,  yo no me olvido. Apareciste en el momento justo, cuando maduró mi alma y entendi que el amor ve mas allá de lo que está a la vista, cuando supe que un te quiero se dice con detalles y por fin no dudé que eras tu.hoy y para toda la vida.